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Eslingas y estrobos: cómo elegir el accesorio de izado correcto

Tipos de eslinga, cómo afecta el ángulo a la carga admisible, qué revisar antes de cada izado y errores que provocan accidentes.

Equipo TodaMaquinaria · · 3 min de lectura

Eslingas y estrobos: cómo elegir el accesorio de izado correcto

En un izado, la grúa suele ser lo que menos falla. Lo que falla es el accesorio: la eslinga mal elegida, el ángulo que nadie calculó o el gancho sin pestillo. Y a diferencia de la grúa, que lleva limitador de momento y avisa, la eslinga rompe sin avisar.

Esta guía explica cómo se elige el accesorio de izado y qué comprobar antes de cada maniobra.

Los tipos y para qué sirve cada uno

Eslinga textil plana o redonda. Ligera, flexible y no marca la pieza. Es la opción para material delicado, prefabricado con acabado visto o piezas pintadas. Su enemigo son los cantos vivos: un borde de chapa la corta en un instante.

Cable de acero (estrobo). Resistente a la abrasión y al calor, admite cargas altas. Menos flexible y marca la pieza. Los alambres rotos son su síntoma de deterioro y el criterio para retirarlo.

Cadena. Muy resistente, soporta temperatura y se regula con acortadores. Es lo habitual en estructura metálica pesada y en taller. Pesa mucho más que una eslinga textil equivalente.

El ángulo: lo que casi nadie calcula

Es el concepto que más accidentes provoca. Cuando se iza con dos o más ramales en ángulo, cada ramal soporta más carga que la parte proporcional del peso. Cuanto más abierto es el ángulo, peor: la tensión en los ramales crece deprisa.

Dos consecuencias prácticas:

  1. Una eslinga de dos ramales que en vertical admitiría el peso completo, muy abierta puede quedarse corta.
  2. Alargar los ramales para cerrar el ángulo obliga a subir el gancho, y eso hay que tenerlo en cuenta en la altura disponible.

Las tablas del fabricante dan la carga admisible por ángulo, y es el dato que hay que usar, no la carga nominal del accesorio.

Cómo se elige

  1. Peso real de la pieza, incluido lo que lleve montado. Si no se conoce, se pesa: estimar es la vía rápida al problema.
  2. Puntos de anclaje de la pieza: cáncamos, orejetas o el punto por el que se puede abrazar sin dañarla.
  3. Configuración: número de ramales y ángulo que va a quedar.
  4. Carga admisible en esa configuración, según la tabla del accesorio.
  5. Protección de cantos si el material lo requiere: cantoneras o fundas.
  6. Margen: nunca al límite. La carga puede desplazarse, el viento puede empujar y la maniobra puede tener tirones.

Antes de cada izado

  • Revisión visual del accesorio: cortes, deshilachados, alambres rotos, deformaciones, corrosión, costuras abiertas.
  • Etiqueta legible con la carga máxima de utilización.
  • Ganchos con pestillo en funcionamiento.
  • Carga equilibrada: el centro de gravedad debe quedar bajo el gancho, o la pieza bascula al despegar.
  • Nadie bajo la carga, y vientos para gobernar la pieza sin acompañarla con la mano.

Dónde encaja en el plan de izado

El accesorio es una parte del conjunto. El izado completo exige también:

  • La grúa adecuada, elegida con la tabla de cargas para el radio y la altura reales, no por toneladas nominales. Lo explicamos en qué grúa necesito.
  • Terreno y apoyos comprobados: la carga por estabilizador de una grúa móvil como la Liebherr LTM 1090-4.2 o la Tadano AC 4.080-1 es un dato que hay que cruzar con la capacidad del pavimento.
  • Peso del accesorio descontado. Las cadenas y los balancines pesan, y ese peso resta capacidad al gancho. En izados ajustados importa.

En grúa torre, el accesorio afecta directamente a la carga en punta útil: si el aparejo pesa 150 kg, son 150 kg menos de material en cada viaje. Con máquinas como la Potain MDT 219 J10 o la Liebherr 150 EC-B 8, ese detalle cambia el número de viajes de la jornada.

Y en manipulación con manipulador telescópico o grúa autocargante, como una Palfinger PK 23002-SH, lo mismo: el aparejo va dentro de la carga.

Errores frecuentes

  • Usar textil sobre canto vivo sin protección. Es la causa número uno de rotura de eslinga.
  • Acortar un ramal haciendo un nudo. Reduce drásticamente la capacidad. Para acortar hay acortadores.
  • Izar con la eslinga torcida o mordida por la propia carga.
  • Reutilizar un accesorio que ha sufrido un tirón fuerte sin revisarlo.
  • Elegir por la carga nominal sin mirar la tabla del ángulo real de trabajo.

En resumen

  • El accesorio se elige por peso real, configuración y ángulo, no por la cifra nominal.
  • El ángulo abierto multiplica la tensión en cada ramal: hay que usar la tabla por ángulo.
  • Textil para piezas delicadas y cantos protegidos; cable y cadena para abrasión y cargas altas.
  • Sin etiqueta legible, el accesorio no se usa.
  • El peso del aparejo resta capacidad al gancho y hay que contarlo.

Para la elección de grúa, ver qué grúa necesito según la tabla de cargas y grúa torre frente a grúa móvil. ¿Necesitas equipo de elevación? Pide presupuesto indicando provincia, peso de la pieza y radio de trabajo.

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