Glosario
Terreno cohesivo
Suelo de grano fino —arcillas y limos— cuyas partículas se mantienen unidas por cohesión, con permeabilidad muy baja y comportamiento dependiente de la humedad.
Un terreno cohesivo es un suelo de grano fino, formado predominantemente por arcillas y limos, cuyas partículas se mantienen unidas por fuerzas de cohesión y no solo por el rozamiento entre granos. Su comportamiento depende mucho de la humedad: la misma arcilla puede ser firme en seco y plástica y deformable saturada.
Su permeabilidad es muy baja, así que el agua tarda en salir cuando se carga el suelo. De ahí dos fenómenos que condicionan el proyecto: la consolidación, es decir asientos que siguen produciéndose meses o años después de construir, y la diferencia entre resistencia a corto y a largo plazo. Las arcillas expansivas añaden cambios de volumen con la humedad que pueden levantar y fisurar una cimentación superficial.
Para la perforación, un terreno cohesivo suele ser una buena noticia: el taladro se sostiene por sí mismo y admite perforación a rotación limpia. En hinca, en cambio, las arcillas firmes ofrecen mucha resistencia por punta y pueden obligar a pre-perforar. El opuesto es el terreno granular —arenas y gravas—, que se descuelga al perforar y exige entubación o lodo.
¿Lo necesitas para una obra concreta?
Cuéntanos el caso y te decimos qué solución y qué equipo encajan, sin compromiso.
Solicitar presupuesto